lunes, 12 de enero de 2015

Thanatos

Ilustración para el texto de Leaevra
(Texto publicado en la Revista Thaumazein) 
Puede que sonría, porque vivo en un infierno
Que quema por fuera y hiela por dentro.
Sonrío porque este infierno
Longevo y opresor,
Híbrido termómetro de gritos silenciosos
Y ecos interminables,
No va a terminar nunca.
Puede que dure siempre
y los demonios nunca entren en sus jaulas 
Y los perros de tres cabezas me laman las yagas de las manos
Y las sombras de las sombras me susurren improperios.
Y las cañerías sigan sucias
Y el vómito se desborde
Y me invada el miedo
Y corra a refugiarme en los armarios endulzados
con pomo de cáncer diabético y arritmias cardiacas.

Puede que sonría porque sigo recordando
Y no puedo olvidar aunque las pastillas
hagan cola tras la cola de agujas divergentes.
¡Pínchame!
Quiero olvidar, pero sonrío
Porque no olvido
Y siento y esto perdura.
-Inferno-
¡Pínchame! ¡Líbrame de este mal!
Y que así sea.
Pero no es.

Puede que sonría,
Aunque me arrastre por el suelo
Empapado de lágrimas y de bilis.
Pero  me arrastro  y veo mi reflejo,
y sonrío con la boca, con la nariz, con la cuenca vacía de los ojos.
Pero sonrío y no se borra el gesto
de mis labios agrietados
aquí en este infierno,
de muchos “NO puedo” y demasiados “SÍ, hazlo”.

Puede que sonría
¡necia!
En este universo opaco de llantos dis-continuos
Y de prematuros olvidos.
Pero me he visto, allí,
      Aquí,
Me he visto, me he arrancado la piel
Me he arañado los ojos
he despotizado mi mente, me he despojado de mí.
Y me he quedado sola
     Aquí,
                           allí.
Con los perros enjaulados, los demonios espantados
Las sombras- LUZ y yo
Libre
De demonios y frio y calor.
Libre de voces, de silencios, de sonrisas.
Me he visto allí
Sola
Por esto sonrío ahora,
Thanatos me hará libre.