martes, 28 de octubre de 2014

Poemas Oscuros V

Ilustración de Naiara F. ,
que aceptó colaborar conmigo en dibujar
lo que este texto le sugería,
 y este es el resultado: "Sin rostro"
-Mirror-

Estoy dentro, en el espejo, pero no me ven.
Siento que me miran, profundamente, a los ojos
 rojos, tan rojos como los tulipanes sangrantes.

No puedo luchar.
Estoy dentro del espejo, pero no me ven,
agarro sus manos y resbalan en el cristal, dejando una huella roja
     rojo tulipán.

Les miro, a través de todos los reflejos.
Uno de ellos debo ser yo misma, pero no me encuentro
El reflejo os sigue, pero no me veis dentro.

Es fácil encontrarse en cualquier cristal.
Yo estoy en el reflejo pero no me veo, os miro. Ahí estáis
Con ojos crispados, observando algo. Nada.


Os miro, las lágrimas resbalan por el espejo, chirriando
Como cristal rallado por garras negras.
Quiero trepar por vuestros ojos; tengo que gritar.

Aquí no amanece, no hay luna, ni sol.
Hay sombras nuevas que susurran lo que os pasa.
Hay muchos cristales rallados; oigo gritos.


Me rodea la penumbra, no hay luz, solo enfermedad
Os miro, cada uno por su lado, irradiáis dolor
Y atraviesa el espejo; enfermedad.

Como un fruto depresivo, me agazapo, rodeo mis rodillas
Os miro a todos, no me veis, yo tampoco me veo.
Pero vuestros ojos están nublados; tengo que gritar.


La piel está enferma, las venas están enfermas,
Los ojos son como tulipanes, de los que la sangre brota
y cae sobre los pies; pedicura barata.

La luz no penetra en el cristal; veo una puerta y rejas.
Se ríen las sombras, y gritan, chirrían más espejos, y gritan.
Miro a través del espejo y os veo.


No hablo, vosotros tampoco. Pero no hay silencio, las sombras están aquí.
Veo enfermedad en vuestros ojos
Nadie abre la boca, pero no hay silencio.

La puerta se abre y entra luz; rebota en mis espejos.
No quiero salir de mi espejo, no deseo oler la enfermedad de los demás.
Ellos me necesitan, al otro lado del cristal.


Las sombras son demasiado ruidosas, huelen a tierra mojada.
Sobre mi cuerpo cae polvo en forma de luz
Tengo que volver a mi espejo, ahora me verán si llevo luz.

Las sombras me devuelven a mi morada de cristal.
He vuelto Oscuridad, pero en el bolsillo llevo luz
Me siento como una cosa sin cuerpo, solo con un poco de luz.


Mis manos rozan el espejo, venís
Tengo para todos, ahora nos podremos ver.
La luz se alza sobre mi cuerpo, cae como la lluvia; quiero gritar.

Todo es un engaño: el silencio y los espejos
No quiero más luz, no quiero volver a veros:
enfermos del cristal.

Puede que tal vez me quede a oscuras. Voy a tragarme las motas de luz
Y explotar, como una caja de cerillas.
Sólo así tal vez podré ser tulipán, y no reflejo en un cristal.


La sangre brota limpia.

(Gracias a Naiara por colaborar.
  Aquí podéis acceder a su página)

domingo, 26 de octubre de 2014

Poemas Oscuros IV

Gritos de fantasma
Escucha mientras lees: Chandelier- Sia
(Este vídeo plasma 
algo que viví hace 4 años
 y no tuve más remedio 
que a partir de él 
hacer este texto)
Mi garganta contiene los gritos, los quejidos.
El llanto abre un camino oscuro en la tez albina
Mi garganta contiene mis gritos silenciosos.

1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo. 1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.

Mi sangre es adicta: quiero más
dame el calor de tu piel, dame el color de tus ojos,
Invítame a entrar, prometo no quedarme;
Para que llores y grites.

Mi garganta contiene mis gritos, mis quejidos.
No te oigo, quiero que me regales tus gritos
y restregarlos por mi piel blanca,
mezclarlos con sudor y lágrimas.
No intentes seducirme, soy yo quien te maneja,
Soy yo quien llama: pero no esta noche.
Esta noche solo quiero mantenerme con vida.

1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo. 1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.

Estoy esperando a que tus gritos congelen el aire.
No te oigo, regálame tus gritos.
Yo no soy suficiente, no tengo suficientes gritos.

1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo. 1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.

Esta noche solo pretendo mantenerme viva.
Solo esta noche,
Quiero volar como los pájaros y gritar, libre.


Solo esta noche; viva por esta noche.
Las ventanas no dejan entrar tus gritos que vienen
a por mí, entrad en mi garganta.

1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.

Los cristales se empañan de tu voz, son fantasmas
que me van a hacer volar sobre las cabezas
que permanecen en la tierra.

Pero por esta noche, me mantengo viva
porque otra noche llenaré el cielo de gritos

1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo. 1, 2, 3, 1, 2, 3, bebo.

Cuando sea fantasma,  me colaré en tu garganta
atravesaré los cristales a gritos, pero
por esta noche, solo me mantendré viva.

Para soñar
         por última vez
                       con tu garganta viva, ardiente.
Porque mañana
será parte de mí
        Y tú volarás conmigo,
                                                Fantasma,
                                                                     en el cielo.

Ilustración de Nuria Pazos inspirada en este poema. Es maravillosa.

jueves, 23 de octubre de 2014

Arde, fuego

Artist: Agnes Cecile

I.
Quiero prender fuego.
A ti, que no miras más allá
De mis pechos y mis caderas.
Prender fuego – tu camisa negra y amarilla, la de hombreras-
A ti, porque deseas solo el deseo. Y no más.
No llegas a ver el dolor de mis ojos.

Por eso, quiero prender fuego
A esa gorra que no te deja ir,
Ir más allá de lo legal.
Tu boca y tú.
Esa endeudada.
Así mismo, quiero que arda, tu boca
La de “bésame aquí” y “ahora baja un poco”.

II.
Me pronuncio contra tu sexo.
Voy a formar un aquelarre  de corazones no-embrujados
Y conjurar a base de suspiros, llantos y maquillaje corrido
Un hechizo hambriento de dolor.
Y quemarte.
Hacerte arder.

¡Magia negra, magia gris, ente oscuro, calamidad infinita!
¡Fuego!

Quiero verte arder y que tu sombra se fragmente en  mil pedazos irrisorios.
Quiero lamerme los labios
Y saborear el regusto
Sexual
De tu sexo fragmentado en mil pedazos.
Me jacto.
Aquí me pronuncio contra tu sexo volatilizado.

Y me jacto.
Porque aun incorpóreo ser invisible
Te posas agresivamente sobre mis pechos
Y te deslizas, tobogán, por el monte de la deidad más bella.
Los gigantes también se jactan de ti,
En los pasillos del Olimpo.


miércoles, 8 de octubre de 2014

Naufragio

                                       Artist: Agnes Cecile
                      Escucha mientras lees-despacito- https://www.youtube.com/watch?v=R23bifAbWWs

No hay naufragio mejor que el de mis cabellos, cuando los mece la brisa fresca de la noche. La lluvia cae, estrellándose con rabia contra el asfalto, dejando huella como en las grandes despedidas. Tan pronto cae, de forma atormentada, estridentemente, como sumisa, apenas perceptible en esta balsa nocturna de estrellas brillantes.

Me sumerjo en el océano oscuro de la calle. Buceo entre las ramas de los árboles, que bailan moviéndose de un lado a otro y yo bailo con ellas, con los brazos extendidos, el pelo mojado por la lluvia y el vestido girando violentamente. Contengo la respiración  y sigo buceando, entre corrientes  y acantilados.

Todas las estrellas se acompasan en un mismo camino, brillan galantes, coqueteando con su reflejo. Yo las miro, ¡y grito de felicidad! Les sigo el juego y coqueteo  con ellas, con mi reflejo. Me atrapan, como una sirena a sus marineros, y me arrastran por las calles mojadas. Grito. He perdido mi reflejo, las estrellas ya no coquetean, ahora solo brillan, más pálidas que antes.

De mi boca salen burbujas, grandes burbujas de colores. Flotan a mí alrededor, surgiendo más y más. Y de ellas sales tú. Tú y mis recuerdos sobre ti: tú afeitándote temprano, con abundante espuma en las facciones, restregando con delicadeza la navaja de abajo a arriba. Tú, fuerte y moreno, trayendo mi desayuno favorito; leyendo el periódico mecido en la butaca azul, al lado de la ventana, besado por los rayos del sol y la fragancia de las flores. Tú y las mañanas en el campo, recogiendo fruta y mojándome con la manguera. Recogiendo moras y frambuesas, hasta terminar con la boca colorada y la ropa teñida de otro color; las despedidas bajo el sol, con lágrimas brotando de mis ojos […]

Las burbujas me persiguen, explotan en mi nariz, en mi boca, en mis oídos, dejando el pardo sonido de tu risa. Me siento en mitad de un ritual salvaje de dolor. De gritos ahogados y sacudidas de tierra. Camino, cada vez más rápido, de espaldas, hipnotizada por el sonido de las pompas al romperse con el tacto de la lluvia y el eco de tu voz. Corro, con el peso de mi corazón sobre las piernas.
Acelero, tratando de dejar atrás los anhelos- tu camisa de cuadros rosa y blanca- hasta toparme con el vacío, el infinito de los infinitos. Un agujero negro, lleno de burbujas de colores con el reflejo fugaz de las estrellas. Un vacío de estómago.  Un vacío cósmico. La tentación de la serpiente a un paso. El susurro del fin del naufragio de mis cabellos. Sólo en un paso. El fin de las tormentas y las sacudidas de mi cabeza, el fin de las corrientes que me arrastraban al océano. A un paso.

A un paso. Siento cómo la corriente me empuja hacia la oscuridad. Las burbujas explotan en mi pelo, haciendo eco - eco, eco, eco, eco-de tu “nos veremos pronto”.


A un paso. Sólo a un paso.