miércoles, 25 de abril de 2012

Welcome to my life- Meg

Meg acudió al café de siempre con su cuaderno rojo salpicado de bellos grabados asiáticos. Se acurrucó junto al cristal empañado de lluvia y se acomodó en el sillón de terciopelo azul.
Personas pasaban frente al crital sumidas en sus propias vidas, empuñando diversos paraguas, ocultándose de la lluvia.
Hipnotizada por sus propias palabras, permaneció minutos pasando por alto a todo aquel que desde el exterior estaba dispuesto a ofrecerle su amor.
Ella esperaba; esperaba a la misma luz, ese fogonazo de sentimientos que deslumbrara su alma y desbordara centelladas de oro por los bordes de su corazón.
Durante mucho tiempo, Meg visitó lugares equivocados, prestó su deseo de luz a varios faros apagados, pero no desistió, mantuvo una llama de esperanza encendida hasta que la luz de unos preciosos ojos verdes le incendió el corazón.

martes, 17 de abril de 2012

Volaba bajo el sol como Ícaro


Abrazó sus palabras, se deleitó con su mirada, se zambulló en su sonrisa e inspiró el olor de su pelo.
Se sentía embriagado de amor, pero a su vez asustado por todo aquello que sentía correr por sus venas.
Le cantaba a la luna y le rendía cuentas al sol; susurraba a los árboles y se mecía con el canto de las sirenas que estaban en las aguas más turbias.
Corría entre las dunas del desierto e intentaba volar como Ícaro bajo el sol.
Estaba dispuesto a darlo todo, embriagándose de amor cada día más. Sintiéndolo ahí, día y noche, como un faro incandescente que velaba por él, iluminándole el camino.