martes, 27 de septiembre de 2011

Meses melancólicos basados en la esperanza de poder verte y decir un simple: “hola, ¿cómo estás?”

Días de incertidumbre, de preocupación, de soledad. Días de alegría, de nuevos acontecimientos. Días en los que lo que más quería hacer era hablar contigo y contarte todo lo que me ocurría, tanto lo bueno como lo malo. Momentos especiales en los que me mostrabas tu opinión, tu versión de las cosas, tus bromas y tus supuestos celos fingidos.

Te echaba de menos 
Tú y yo, juntos, sabes que vencíamos las peores pesadillas 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Tenía frío y se metió en el jacuzzi de la terraza. ¿Frío? sí, parece una locura estando a finales de verano, pero incluso cuando el sol irradia aquel calor que denominamos como sofocante, hay personas que no logran derretir el hielo que cubre su corazón.

Solo se oía el fluir de las burbujas en el agua. Un sonido que se terció a ser incómodo cuando los recuerdos resurgieron de los suburbios de su mente. Recuerdos rotos y entremezclados, dèjá vu de noches sin cenar y mañanas sin desayunar. Recuerdos y vivencias de horas sintiendo el frío mármol del baño y el horrible gorgoteo de su garganta al desafiar a la naturaleza.

Alzó la cabeza para observar como la noche iluminaba la ciudad y, con cierta ironía, levantó la copa de champán que sostenía y le dedicó un brindis a la reina de la noche.

-Por ti, que siempre serás la reina y no dejarás que ninguna princesa ocupe tu puesto.

A continuación se bebió cada uno de sus pecados, hasta la última gota.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Aquellos momentos de lluvia en los que corres al lugar más solitario posible solo con un paraguas en la mano y el MP4  todo volumen. Aquellos momentos en los que incluso el latido de tu corazón supera al sonido de la música, ¡incluso puede superar al bramido de los truenos! Aquellos momentos en los que solo te apetece que el tiempo se deje llevar y te acaricie en las arenas de su reloj. Momentos en los que arrojas el paraguas a un lado y, subiendo aún más el volumen  de la música, decides abandonar a la razón y ser parte también de la tormenta, formando círculos discontinuos, volando con los brazos extendidos al son de la lluvia, sintiendo como ésta cala cada una de tus articulaciones, forzándote a alzar la cabeza y observar como aquella maravillosa luna, avergonzada de su belleza, intenta esconderse bajo la lluvia.
Aquella hermosa luna que esa noche me mostraba tu rostro

viernes, 2 de septiembre de 2011

Abro y cierro varias veces los ojos para asegurarme de que esto es real y no es uno de tantos sueños.
Abro y cierro los ojos para tener la certeza de que si me dejo llevar y los cierro, seguirás ahí, conmigo.
Y es que la realidad siempre supera a la ficción, la ilusión y cualquier otra fantasía. La realidad es que, pese a todo, sigues ahí, respirando lentamente mientras la luz del atardecer asoma por la ventana, cerrando los ojos mientras tus brazos buscan el abrigo de los míos...

jueves, 1 de septiembre de 2011

Amar de nuevo

Yo te llevaré a un lugar donde solos tu y yo podamos ser felices...