lunes, 27 de diciembre de 2010


Mañana me vuelvo a mi pueblo, estaré unos días, ¡os deseo una feliz salida y entrada de año...!

viernes, 24 de diciembre de 2010


A partir de hoy en entrado las fechas navideñas, las que se suponen que son alegres, divertidas y que están cargadas de amor... Por desgracia no siempre son así, también hay mucha tristeza, soledad y alguna que otra pérdida importante.
Espero que cada uno disfrutéis esta...Navidad como podáis y os requiera vuestra situación.
¡Feliz Navidad!



(A ti,
 el hombre más importante de esta corta vida que llevo, 
te deseo lo mejor y que disfrutes mucho,
 aunque tu situación haya cambiado,
 no lo hagas por los de tu alrededor, 
hazlo por tí.)

lunes, 20 de diciembre de 2010

Querida Navidad...o Queridos Reyes Magos:

Como considero que he sido buena, quiero pediros por favor que este año me traigais un poquito de fuerza de voluntad para no vomitar cada cosita que yo considero venenosa, permitirme comer de vez en cuando esas pequeñas cosas que
antes me alegraban la vida y ahora me la amargan.
Quisiera que mi vida no girase en torno a la comida y volver a ser la chica alegre que ha quedado eclipsada por la enfermedad.
Quisiera no sentirme una fracasada si en mi intento de no comer dulces y fritos caigo en la tentación de hacerlo y también darme cuenta que de vez en cuando no pasa absolutamente nada.
Quisiera poder ir a cenar con mis amigos sin que me origine una ansiedad sobrehumana, no tener que inventar excusas para no ir o ir y pedir una ensaladita.
Por último quisiera que mis padres, hermanos, pareja y amigos dejen de tener motivos para preocuparse por mi y que se puedan sentir orgullosos de que pude sobrevivir a este infierno

martes, 14 de diciembre de 2010

reflexionando(me)


Si me paro a pensar tengo una personalidad muy extraña. Mi alma está dividida en dos polos totalmente opuestos, es como el Ying y el Yang, un lado bueno, pacífico, que busca la felicidad en todo y la belleza en cada rincón de un mísero roda pié, y un lado opuesto, no lo puedo denominar malo, pero si terrorífico, un lado lleno de sensaciones masoquistas, celosas, rabiosas, un lado deseoso de atisbar la muerte…
Todo esto provoca una lucha constante, revoluciones sentimentales y somáticas.
En momentos como estos, en los que escribo como me siento de manera totalmente sincera, son en los que me doy cuenta todo lo que dejo atrás con cada uno de esos sentimientos, en como voy perdiendo la poca vida que puedo coger de un rinconcito de mi alma día a día. Y es entonces cuando pienso: “¿Qué puedo hacer para acabar con ello? ¿Qué hacer para que todo desaparezca?”
 Muchos opinan que es muy difícil encontrar respuestas que valgan la pena, puede que tengan razón. Yo soy de las que opinan que las respuestas siempre las tenemos en la punta de la lengua, el caso es saber decidir sacarlas a la luz o no, no importa que sean malas, la cuestión es saber decidir.
Si me preguntáis ahora mismo cual sería mi respuesta a cada pregunta que he hecho os respondería de manera muy cortante: desaparecer, desaparecer es el único modo que puede hacer que todo desaparezca…
Pero, ¿merece la pena acabar con tu vida para que al final esta guerra entre dos almas llegue a su fin? Eso no lo se, pero estoy trabajando en ello, cuado consiga una respuesta coherente  que no sea un simple “Si”, os la diré.

sábado, 11 de diciembre de 2010

La entrada más pura y sincera que te he escrito hasta ahora creo que va a ser esta. Eso no quita que las anteriores no lo sean, pero eran muy cargadas, llenas de palabras y de explicaciones.
Pues esta no, esta será muy breve, muy simple, muy transparente.
En esta entrada lo único que vas a poder ver será una frase, dos palabras, un determinante y un verbo. 
Un:
 Te quiero.


domingo, 5 de diciembre de 2010

5 de Diciembre, podríamos decir que ya estamos en Navidad.
Navidad.
A mucha gente le gusta, por los regalos, la religión, el concepto de poder estar con la familia, el recibir más amor, las vacaciones, las rebajas, los turrones, los villancicos…
A otros tantos les parece una pérdida de tiempo, un gasto excesivo de dinero y de cosas sin sentido, una época de frío.
Esta entrada no va a ser un escrito de algo específico, si no varias ideas que me vienen a la cabeza o algún que otro propósito.

La verdad es que para escribir algo de la Navidad con mi propio concepto, que es el primero que puse, debería de estar más feliz, pero para ello no encuentro mucho remedio.

Ayer recorrí el centro cogida de su mano, fuimos luchando entre la multitud para no perdernos y llegar hasta la plaza mayor y ver todos los puestecitos de Navidad. Íbamos de un lado a otro, de caseta en caseta, siguiendo mis antojos y persiguiendo la felicidad.
Quizá en ese momento olvidara todo lo anterior, quizá la vivencia de ayer la debería de hacer todos los días, ya que durante un día me sirvió de terapia y de reconciliación conmigo misma. Desde esta cama, que es donde estoy, tirada como una marmota y disfrutando de las nuevas luces de mi habitación típicas de árbol de navidad, os recomiendo romper con la rutina, disfrutar de un día con la persona que más queréis, ya sea un padre, una madre, un amigo, una amiga, un novio , una novia…¡incluso un abuelo!

Me gustaría pedir disculpa a Sandra, ella sabe porque, quizás debería de haber escrito más claramente todo lo referente a ella.

¡Qué paséis un buen día bloggeros!